Me gustaría dejaros una reflexión que hice hace poco, acerca de rendirse y de afrontar problemas que parecen imposibles.
Esa desesperación por pensar que no está sucediendo, te destroza por dentro. Es esos instantes te aferras a la más mínima posibilidad, aunque sea imposible, sigues teniendo esperanza.
Es más fácil si estás leyendo un libro o viendo una película, porque puede pasar cualquier cosas. Pero en la vida real... En tu subconsciente se aloja la idea de que no hay nada que puedas hacer, aunque lo sigas intentando.
Quizá se deba a que el ser humano es obstinado hasta la muerte, o quizá, el problema se encuentra en dejarlo como está. Te niegas a dejarlo así sin más, sin plantarle cara, y te culparías por no buscar una salida.
Seguramente este sea mi mayor defecto, tener esperanza cuando todos los demás ya se han rendido. Pero no puedo evitarlo, seguiré luchando contra lo imposible, buscando soluciones inimaginables.
Porque sé que lo último que perderé será la esperanza.
¡Hola! ¡Hola! :D
ResponderEliminarTe he nominado a los Liebster Awards.
Así que, pasate. Te toca hacerlo.
http://wordsencadenadas.blogspot.com.es/2014/07/nominaciones-liebster-award.html